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Uno de los problemas del proceso de Branding (la creación y gestión de una marca) es que siendo un objetivo principal podría confundirse con “hay que venderlo todo” y no. Eso bien podría ser cierto en algunos casos donde el branding es más creado para manipular/moldear a un artista para ajustarlo/calzarlo/meterlo dentro una tendencia/corriente/estilo que como estrategia promocional para construir la audiencia del artista.

La cuestión es, te guste o no, si eres un artista, eres también una marca y puede que seas una marca más potente de lo que crees sin ningún especial esfuerzo por tu parte.

A continuación esquematizaremos los elementos que componen una marca y como se crean.

Familiaridad

No puedes tener una marca a menos que tus seguidores o potenciales seguidores estén lo suficientemente familiarizados con lo que eres. De hecho ni siquiera tienen porque saber como es tu sonido para interesarse por ti si tienes tras de ti un boca a boca/rumor lo suficiente como para que la gente quiera escucharte, satisfacer esa curiosidad que les ha generado que aparezcas en el “radar” de una serie de personas, ¿nunca te ha ocurrido a ver oído hablar a través de algún amigo de un artista o banda que “debías” escuchar? luego te gustará o no, pero ya lo has descubierto. te pongo un ejemplo, Amanda Palmer quién es más conocida por su actividad en social media que por su música, entraría en esta categoría. No pienses que es que su música no es importante, piensa en cuando compartías cintas, cd´s (si es que has llegado hacerlo) con tus amig@s, ese es el principal motor de recomendación, lo que ocurre es que ahora toda esa actividad aflora, se potencia, se multiplica, y también se difunde y difumina en las redes sociales.

Simpatía

A tus seguidores les tienes que gustar tu o algo relacionado contigo., que si podría ser tu música, peeeero también podría ser tu imagen o tu actitud, si es todo eso mejor que mejor. Llevándolo a un extremo incluso podrías hacer de todo para odiar a tus fans y ridiculizarlos y sin embargo esa irreverencia sería lo que a ellos les gustaría de ti ¿o me vas a decir que no te suena ni un solo caso con tintes de lo que acabo de decir?. No importa lo que sea, pero ten algo que les guste.

Semejanza

Tus fans deben sentir que les representas en alguna causa o mivimiento (puede ser un nuevo género musical) o que algún día ellos puedan serlo.

Pongamos 2 estúpidos ejemplos, ¿qué podría conectar mejor con una audiencia formada por chicas jóvenes adolescentes? Un perfil tipo atletas femeninas musculosas o tal vez una joven Taylor Swift que siente que su mejor amigo o primer beso podría estar a la vuelta de la esquina?.

 

Si tienes las tres cosas anteriormente citadas en un producto que mantiene su calidad consistentemente (la música aunque también imagen y  actitud, recuerda), tienes una marca y has de ser consciente que así es como te verá tu público aunque ninguno de ellos sea consciente de ello.

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Hay muchos elementos que todo artista, banda, o marca necesita manejar para llevar a cabo un marketing online efectivo. Cuidado, porque es fácil confundirse, liarse por no saber por dónde empezar o que tus esfuerzos se diluyan en toda esa maraña de plataformas, comentarios, usuarios, contenidos, etc. Lo que siempre lleva al mismo lugar, tus esfuerzos para la promoción musical, no son efectivos.

En términos generales, tendríamos algo como:

Tu página web.
Tu lista de e-mails.
Posts en Facebook y tal vez Google +.
Twitter
Comunicados, notas de prensa…
Publicar videos en Youtube.
Posts en tu blog.

No debería sorprendernos que nos hagamos “la picha un lio” con las más de 100 redes sociales y plataformas disponibles, lo que si que podemos hacer es dividirlas en 3 categorías atendiendo a sus funciones y componentes.

a) Contenido.

Aquéllos lugares en la Red donde alojas los contenidos y materiales que has generado como información sobre tu banda, música, videos o posts en el blog. En todas ellas, y haciendo gala de su condición 2.0, puedes (y debes) interactuar con tus fans, seguidores, followers, etc. Lo que incluye:

Tu Website.
Tu lista de e-mails.
Tu blog.
Tus videos en Youtube u otras plataformas de video.

Tus archivos de audio en Soundcloud o cualquier otra plataforma que consideres para alojar tus canciones.

b) Interacción.

Son aquéllas plataformas dónde regularmente interactúas con tus fans, followers, clientes, en definitiva con tu público objetivo. Lo que incluye:

Facebook.
Twitter.
Google +.
Pinterest.
Bookmarking.

Cualquier otra red social usada y/o que permita servir a tal fin.

c) Tácticas.

Todo lo necesario para definir y refinar quién eres y cómo te posicionas en el mundo online. Eso incluye:

Branding.
Estrategia.
Medición.

Ahora lo pondremos todo junto dentro de un Diagrama de Venn y veremos como se intersectan las categorías, interesante…

Como puedes apreciar donde los círculos de las 3 categorías se juntan, surge un nuevo elemento, la promoción. La promoción no es posible si esos 3 elementos combinados, lo que nos lleva a ver o vislumbrar la sinergia derivada de ello, usando solo uno o dos no llegarás muy lejos, sin embargo usando los 3 surgen una infinidad de posibilidades. Pero ante todo recuerda, que esto no es la estrategia, solo una visión general.

Pongamos ejemplos de lo que no es promoción.

1) Tener una web, un canal de youtube, un blog o un perfil en soundcloud no es promoción.

2) Hacer followers como quién juega a un videojuego de matar marcianitos tampoco es promoción.

3) Abrirte un perfil en todas las redes sociales existentes, no es promoción.

4) Tener un diseño de lo más original en la portada de tu nuevo álbum sigue sin ser promoción.

5) Tener todos los perfiles optimizados no es promoción.

6) Estar chateando, twiteando o lo que sea online de marear al personal (activar a la audiencia) sin una planificación y sin saber porqué, no es promoción.

Bien, si quieres saber lo que sí es promoción, permanece atento y suscríbete al blog y comenta tanto aquí como facebook y twitter, te estoy esperando con los brazos abiertos, un saludo!

Siguiendo con el post anterior en el que se comentaba someramente el funcionamiento del camino hacia el “éxito”, en este modelo el artista firmaba con un sello discográfico que se encargaba de las actividades relacionadas con la manufactura del producto para después venderlo a las tiendas. Por otro parte usaba sus departamentos de promoción o promotores independientes para persuadir de una manera u otra a las emisoras de radios para que pusiesen a sus artistas y lanzamientos, que tras llegar a los oídos de los fans y potenciales fans, muchos de ellos se dirigían a la tienda de discos a comprarlo.

Recuerda que en este momento pre-internet, solo puedes acceder a consumir el contenido vía radio, televisión, comprando el cd o en directo y evidentemente ¿cómo vas a comprar un cd si no lo escuchas previamente?, y si ¿te aseguran que tus artistas van a aparecer en la TV, radio a cambio de una suma de dinero que puedes permitirte? (el negocio parece estar asegurado, al menos en buena parte no?) y ¿qué ocurre con todos esos artistas que no cuentan con un sello?.

En este modelo es el sello discográfico el centro del negocio de la música y por su parte el artista, no tiene manera alguna de contactar con su público salvo los clubs de fans (aquéllos que los tengan) y tal vez las apariciones en directo, en la medida de lo imposible.

Allá por 1982 surge la MTV, que analizaremos en entregas posteriores, pero que junto al surgimiento del CD que abarató los costes de producción y consiguió mejorar la calidad del sonido hizo que amasaran una auténtica fortuna como se muestran en esté gráfico donde podemos ver la evolución de los ingresos de la industria discográfica por tipos de soportes.

El negocio era tan suculento que incluso de las 6 Majors de aquel momento, 4 estaban controlados por conglomerados multinacionales y como resultado de sus políticas empresariales lo prioritario eran los beneficios trimestrales y la imagen del artista al margen de la calidad artística o musical.

Sin embargo, en algún momento de 1994 se compartió el primer archivo de música en MP3, al principio tuvo una insignificante impacto en las ventas y nadie se imaginaba que aquéllo supondría la mayor disrupción para un negocio de miles y miles de millones de dólares anuales.

No pasó mucho tiempo hasta que los sellos de todos los tamaños se percataran de que algo no iba bien, las ventas de discos comenzaban a caer y sin excepción, necesitaban defenderse frente a la amenaza digital, irónicamente fue la industria informática la que pareció convertirse en su salvador en 2001 cuando por aquel entonces iban surgiendo un amplio abanico de alternativas a los sellos para pagar por descarga y Apple lanzó iTunes dando a los sellos un modelo de negocio con el que poder monetizar la música en formato digital y constituyendo una nueva fuente de ingresos.